Un comentario sobre Haley Stevens y Elizabeth Holmes examina cómo el debate público puede trasladar a los hombres de sus vidas la culpa por las decisiones de las mujeres. Sostiene que tratar a cualquiera de ellas como si estuviera controlada por su pareja puede hacer que se pase por alto su propia autonomía.
Stevens, congresista demócrata, retiró su respaldo al candidato demócrata de Michigan al Senado, Abdul El-Sayed, y apoyó a su rival republicano, Mike Rogers, en las elecciones de medio término. El artículo dice que la disputa estaba relacionada, en parte, con diferencias de opinión sobre Israel. Tras las críticas que siguieron, Caitlin Legacki, ex portavoz de campaña, y otros antiguos miembros del equipo señalaron al prometido de Stevens, el abogado Jason Turkish, como una influencia en su campaña. Entre sus afirmaciones figuraban acusaciones de que él le enviaba a Stevens publicaciones negativas sobre ella en las redes sociales e influía en su estado de ánimo. Se trata de acusaciones atribuidas a antiguos colegas.
El artículo establece un paralelismo con el documental You Can See Everything, en el que se presenta al prometido de Elizabeth Holmes, Billy Evans, como alguien que influye en aspectos de su vida, incluidos sus asuntos financieros y las redes sociales. En una respuesta en X, Evans rechazó la idea de que controle a Holmes y la describió como independiente y de carácter fuerte.
El comentario advierte contra presentar a Stevens o a Holmes como «idiotas útiles» manipuladas por sus parejas. Señala que una persona puede manipular y, a la vez, ser manipulada, pero sostiene que culpar a Turkish por la decisión de Stevens pondría en duda la independencia de una congresista que lleva siete años en la Cámara de Representantes.
En una declaración publicada en X el lunes, Stevens dijo que había tomado la decisión por sí misma y rechazó las insinuaciones de que otra persona la estuviera dirigiendo. El artículo recurre a su respuesta para cuestionar si se da por sentado con mayor facilidad que las mujeres que participan en la vida pública actúan bajo la influencia de otra persona cuando toman decisiones que otros desaprueban.
Fuentes: Vogue.