Heidi Klum, ampliamente reconocida como la reina de Halloween, reveló su última transformación en su fiesta anual Heidiween celebrada anoche en Manhattan. Realizada en el restaurante Cathédrale para conmemorar el 25º aniversario del evento, la estrella apareció como una réplica gigante y a tamaño real de su propia mano. Klum explicó a Vogue que su objetivo era tomar algo familiar y torcerlo hacia algo bizarro, señalando que algunas de las ideas más interesantes a menudo surgen de objetos ordinarios que vemos todos los días.
El concepto del disfraz comenzó aproximadamente hace un año, incluso antes de su aparición como Medusa en 2025. Aunque su diseñadora de disfraces, Mike Marino, inicialmente tuvo que centrarse en el proyecto del año anterior, Klum mantuvo la idea de la mano en mente hasta que llegó el momento de ejecutarla esta temporada. Marino y su equipo de ProRenFX utilizaron escaneos corporales de Klum para crear una réplica anatómica exacta, asegurando que detalles realistas como venas, músculos y textura de la piel estuvieran representados con precisión.
Los desafíos logísticos requirieron una ingeniería significativa para garantizar que el disfraz fuera lo suficientemente grande para causar un impacto visual mientras permitía a Klum moverse y caminar. El diseño incluía toques personales específicos para hacerlo inconfundiblemente suyo, incluyendo recreaciones de su anillo de compromiso, su anillo de boda y un pequeño tatuaje en su dedo. Klum enfatizó que ningún detalle fue pasado por alto en el proceso de esculpir y moldear la pieza.
Klum describió Halloween como su época favorita del año porque permite una transformación completa en algo totalmente diferente. Expresó su entusiasmo por el crecimiento de la fiesta durante el último cuarto de siglo, destacando su deseo de que los invitados fueran creativos y no se contuvieran. Tras el evento, Klum señaló que, si bien quitar disfraces tan complejos es una aventura en sí misma, inmediatamente comienza a idear ideas para el siguiente año apenas llega el 1 de noviembre.
Fuentes: Vogue.