La nueva opción Features de Instagram permite a los creadores subir videos horizontales de hasta 90 minutos, lo que refleja un cambio más amplio hacia el entretenimiento más largo y serializado en las plataformas sociales. TikTok está dando más protagonismo a los videos largos a través de sus recompensas y suscripciones, Substack está fomentando los eventos de video en directo y YouTube ha lanzado Stations para los canales continuos de los creadores. Instagram también es compatible con los televisores inteligentes.

Este cambio se produce cuando el público empieza a mostrar señales de cansancio ante el contenido breve y repetitivo y las presiones de mantener una presencia en las redes sociales. Más de la mitad de los estadounidenses afirma que hacerlo se siente como un trabajo, según las cifras citadas en el artículo fuente. Para las marcas de moda, esto crea la oportunidad de transformar su legado, identidad creativa y conocimiento cultural en entretenimiento más sustancial.

Max Cocking y Louby Mcloughlin, cofundadores de la agencia de contenido digital Dislo, sostienen que las marcas deberían responder a la «fatiga de los clips» con una narrativa más elaborada. Afirman que los formatos más largos pueden crear relaciones más sólidas y autoridad, y sugieren que las marcas encarguen series en lugar de publicaciones aisladas.

Los programas liderados por creadores ya están desarrollándose hasta convertirse en formatos de entretenimiento reconocibles. Algunos ejemplos son la docuserie «Errands», de Noah Blau; el programa de entrevistas musicales «Track Star», de Jack Coyne; «Subway Takes», de Kareem Rahma; y «Revival of the Fittest», una serie centrada en una tienda de discos. Algunas marcas apoyan programas existentes sin hacerse con el control de sus formatos; por ejemplo, la aplicación de citas Feeld patrocina episodios de «Interior Motives», que analiza la decoración de dormitorios.

J’Nae Phillips, analista de tendencias de moda y consultora de marcas, describe esto como un cambio: de que los creadores publiquen contenido intercambiable a que desarrollen formatos y universos de producción. Para las marcas, la oportunidad está en apoyar el entretenimiento en vez de interrumpirlo. En Norteamérica, el 66 % de las personas de entre 13 y 29 años afirma que le interesa que las marcas produzcan películas originales o series de contenido en lugar de anuncios tradicionales, según YPulse.

Las empresas de moda ya han experimentado con el marketing narrativo. La marca de joyería y accesorios Alexis Bittar ha utilizado contenido ficticio serializado, incluida la serie de estilo falso documental «Bittarverse», lanzada en 2023, y la parodia de crímenes reales de 2026 «The Sexecutions of Amanda Gates». El fundador, Alexis Bittar, afirma que las historias se diseñaron para mantener el interés de los espectadores sin recurrir a una venta agresiva y, al mismo tiempo, crear un mundo más desarrollado en torno a la marca.

El entretenimiento de formato largo no tiene por qué dirigirse a todo el mundo. «Listed», de StockX, invita a coleccionistas de moda a presentar piezas codiciadas que se pueden comprar en la plataforma, mientras que «Source Material», de Figma, presenta a creativos y diseñadores que hablan de sus fuentes de inspiración. Estos ejemplos utilizan intereses específicos y comunidades especializadas como base para crear programación original.

Se espera que los videos cortos sigan formando parte del marketing y que, cada vez más, sirvan como avances y puntos de entrada a historias más largas. Los colaboradores del artículo también advierten que el acabado de producción no es la prioridad principal: las marcas deberían invertir en ideas y talento sólidos, y trabajar con los creadores y las comunidades que estos han construido. Según sugieren, una estrategia exitosa depende de dar al público un motivo para mirar y volver, en lugar de limitarse a poner una marca delante de sus ojos.

Fuentes: Vogue.